En Chiapas, como en ningún otro lado, es posible admirar el desarrollo de la cultura maya desde
los tiempos más remotos hasta la actualidad más vibrante. La diversidad que caracteriza
a la entidad se manifiesta también en sus culturas prehispánicas, pues al lado del esplendor
de los señores mayas de la selva, el viajero encontrará la influencia de los olmecas, los
vestigios de los zoques clásicos y actuales, y el poderío de los chiapanecas.
Las más sorprendentes zonas arqueológicas de la cultura maya, que tuvo su mayor auge
en el periodo llamado clásico de los años 300 a 900 d.C., se encuentran en Chiapas. La
carretera de San Cristóbal a Palenque y la que se interna a la Selva Lacandona, recorren un
escenario soberbio que permite descubrir no sólo el esplendor de los mayas, sino la grandeza
cultural de los pueblos que descienden de ellos. Zonas arqueológicas como: Palenque, Bonampak,
Toniná, Yaxchilán, Tenam Puente y Chinkultic forman parte de uno de los más
grandes capítulos de la exploración arqueológica en el país, y permiten
conocer el gran legado histórico de la cultura maya, hasta la extraordinaria concepción
de color, línea, y monumentos escultóricos con inscripciones jeroglíficas. Todo
enmarcado en un paisaje lleno de significados rituales, lo mismo en los altos cerros que en las cuevas y
en los manantiales.
Recorrer Chiapas es seguir las rutas de una geografía sagrada.