Un lugar tradicional para los chiapanecos es Baños del Carmen, un concurrido balneario cuyas aguas
sulfurosas y termales han sido tradicionalmente visitadas por sus propiedades curativas.
Ubicado en lo que fuera los terrenos de una ex-hacienda del mismo nombre, la fama de este sitio ha
trascendido fronteras por lo que recibe constantemente visitantes de Centroamérica.