En los últimos años, Chiapas ha sabido entrar al turismo desde una perspectiva distinta,
permitiendo explotar al máximo las características naturales de la geografía
estatal, al mismo tiempo de conservar los medios y ecosistemas.
El rappel o descenso libre, es un deporte que a partir de la espeleología ha ganado muchos
adeptos alrededor del mundo. Las características cársticas de la geografía
chiapaneca pone a disposición del turista extremo inmejorables paisajes para el desarrollo de
esta disciplina. Las paredes del Cañón Río La Venta han sido desde tiempos
precortesianos, utilizadas como altares religiosos por los antiguos zoques, teniendo con esto las primeras
referencias históricas de lo que ahora se ha convertido en una actividad muy socorrida a
nivel mundial.
Son varios los puntos en que los ríos de Chiapas presentan las características que los
turistas aventureros buscan para navegar, los rápidos. Agua Clara, entre Agua Azul y Palenque,
con las hermosas aguas color turquesa del río Shumuljá, presenta unos interesantes
rápidos que pueden ser navegables en kayak. El vertedor de la presa Manuel Moreno Torres
vuelve a dar vida al río Grijalva, formando en este naciente caudal, rápidos que son
muy asequibles para los turistas ya que son accesibles desde la ciudad de Tuxtla
Gutiérrez.
El río Cuilco en Huehuetán o Río Huixtla, a solo 36 kilómetros de
Tapachula, concentra una de las pruebas más intrincadas para los perseguidores de aventuras y
en especial, sobre el agua a velocidad. Alternando rápidos de hasta grado IV según
las inquietudes, perfecto para principiantes, y remansos en los que se podrá disfrutar de la
hermosa flora y fauna de la región de Soconusco, nombre sinónimo de verdor y
riqueza.
También hay bosques y espacios de alta montaña donde el campismo se convierte
en idóneo en lugares como la zona protegida denominada Rancho Nuevo, a escasos 15
kilómetros de San Cristóbal, conjuntando la oportunidad para realizar
tanto bicicleta de montaña como el trekking.